MEDITACIÓN

El movimiento lento no es una danza sino una toma de consciencia progresiva, desde el interior, del estado de sus articulaciones, músculos y emociones y de la textura del aire que nos rodea. 

 

Durante 20 minutos, inmersos en la música intensa, con los ojos cerrados si posible, sentados o con los pies bien anclados en el suelo,  investigamos a través de los movimientos libres de la columna,  brazos y cabeza, expandiendo y relajando con la inspiración y la expiración profunda, reconocemos.

El cuerpo y la mente se aligeran a la vez, el silencio y la calma tejen paulatinamente una unión suave entre el espacio interior y el exterior. 

La activación de la piel por las ondas sonoras cambia el estado energético del cuerpo y la amplitud de las ondas cerebrales y genera naturalmente las condiciones para una meditación profunda y espontánea.

No se puede enseñar a meditar tal como no se puede enseñar a dormir, dice mi maestro de Yoga Integral Ajit Sarkar, en Pondichery; pero podemos aprender qué hacer para dejar que el estado de meditación surja.  Este estado en el cual la fuerza de la gravitación y la fuerza de aceleración se vuelven equivalentes (la "ley de la equivalencia") y que permite la levedad del cuerpo y de la mente.       

Sesión grupal

Duración 1h

SERVIVO

Barcelona

2020